Hola Buenos dias blogeros...Son las 09:11 de la mañana de un estupendo viernes 11 de Julio del 2014.
Sueño... tengo mucho sueño,tengo la cabeza entumecida de haber dormido muy poco,ayer me fuí a dormir a las 02:15 de la madrugada, la culpa....
...sueño..pero mereció la pena,la verdad, en compañía de mi ex entrenador de futbol americano,Marcos.G.
De un veterano del Q,Jordi,G.Y de uno de los primeros Queimaderos, un veterano de esos con solera,El Sr,Enric.
Risas, tensión,piques(muy lights y muy buen rollete).
Para ser la primera partida de Marcos y de Jordi, la verdad....Chapó.(La próxima os machaco).
Os dejo un video de Youtube ,de algunos jugones terricolas a los cuales agradezco personalmente que hagan explicaciones de juego en video...Gracias.
Hola,llevo dias y dias siguiendo a estos piezas,no me puedo creer que estén fastidiando a todo el mundo.
Hablo de la SGAE.
Por tener televisor en tu local, pagas y, hace un par de dias me comentan varias personas que quieren cobrar una tarifa anual por tener televisor en nuestros domicilios.
La verdad ,dentro de mi ignorancia ,me da la sensación que hay detrás a los politicos mirando de sacar euros de donde sea.
¿Una tarifa anual por tener televisor en mi hogar,en el único ,por ahora ,lugar en el cual uno puede sacarse una burilla de la nariz sin que le digan nada o tirarse un pedo tan agusto?.
Ya es un abuso que en tu local comercial,en el cual intentas sacar tu vida adelante ,te venga una persona o dos y te digan que o pagas o te metes en problemas,en problemas por no pagarles una tarifa por , a mi entender hacerles publicidad en parte gratuita haciendo que muchos clientes vean la caja tonta.Pués no, a pagar,como me han comentado:
Junior:-dentro de poco nos van a cobrar,nos van a poner una tarifa por respirar,nos cobran por el aire que respiramos-.
Yo le digo que me planto delante de ellos y les digo...a ver como evitas que no respire.
Os dejo varios enlaces de algunos periodicos que, dentro de ellos os invito a que cliqueis varios enlaces que siguen sacando más y más datos de como llegan a ser de....(ponga cada uno cualquier adjetivo peyorativo o calificativo) estos de la SGAE.
Hoy os dejo un enlace sobre un Bar muy curioso,es un Bar de juegos de mesa(lúdico),no es nada realcionado a juegos que se jeuguen con dinero,con dinero real.Ni poker,ni nada de eso.
Son ya 31 años que la familia QueiQ se dedica en cuerpo y alma a este "mundo".
La Web ha sido renovada hace poco,pasaros por las diferentes seciones ,echarles una ojeada y vereis cosas de interés. (Much@s os preguntais y habeis preguntado que significa lo de NivellQ,en breve os lo explicaré)
El por qué usamos Linux es de esas preguntas que solemos
responder con cosas como: es estable, robusto y seguro pero ¿son esas
las verdaderas razones por la que lo usas?
A la mayoría de nosotros, los nerds amantes de Linux,
siempre nos preguntan: ¿Y por qué usas Linux? ¿Qué tiene de bueno? ¿Por
qué Linux y no Windows/OS X? Y siempre damos una sarta de razones por
las cuales usamos este maravilloso sistema operativo pero es muy probable que nunca hayamos dado la verdadera razón de por qué lo usamos.
Solemos decirle a la gente que usamos Linux porque es el sistema
operativo más seguro del mundo, porque es poco propenso a virus o porque
es software libre. Otras veces decimos que lo usamos por su alto nivel
de personalización, por su excelente rendimiento, porque es gratuito o
incluso porque tiene un increíble soporte de la comunidad. En otras
oportunidades podemos decir que lo usamos porque somos parte de los
movimientos Software Libre – Open Source) y es nuestra forma de
apoyarlo.
¿Pero cúal es la verdadera razón?
Sin embargo resulta que todas esas razones no son más que mentiras
que decimos para justificarnos ante el mundo no-linuxero incapaz de
comprender la verdadera razón del por qué usamos Linux. A pesar de eso
la verdadera razón siempre está ahí, intacta: usamos Linux porque es divertido.
wellsie82
Es divertido jugar con tu sistema. Es divertido cambiar todas las
configuraciones, es divertido romper el sistema y repararlo de nuevo. Es
divertido tener cientos de distribuciones con propósitos diferentes
para instalar y probar. Es divertido conocer el sistema de paquetes. Es divertido usar la línea de comandos.
Sí, así como lo leen, para nosotros usar la línea de comandos es
divertido y he ahí la cuestión. El mundo no-linuxero no es capaz de
entender eso y por esto nos inventamos un montón de razones de gente
aburrida para justificar lo que más nos gusta hacer, divertirnos con nuestro sistema operativo.
Por supuesto que nos gusta no tener virus, nos gusta ahorrar dinero y
nos encanta un sistema estable y robusto pero esas no son más que
grandiosas consecuencias o efectos secundarios de usar el sistema
operativo del pingüino. Nosotros, los fanáticos de Linux, lo que más
amamos es jugar con el sistema y descubrir las fascinantes cosas que hay detrás de esos pedazos de software que usamos día a día.
Los mercados consisten de seres humanos,
no de sectores demográficos.
Las conversaciones entre seres humanos
suenan humanas. Se conducen en una voz humana.
Ya sea transmitiendo información, opiniones,
perspectivas, argumentos en contra o notas humorosas, la voz humana es abierta,
natural, sincera.
La gente se reconoce como tal por el sonido
de esta voz.
La Internet hace posible tener conversaciones
entre seres humanos que simplemente eran imposibles en la era de los medios
masivos de comunicación.
Los hiper-enlaces socavan a las jerarquías.
En los mercados interconectados como entre
empleados intraconectados, la gente utiliza nuevas y poderosas formas de
comunicación.
Las conversaciones en red hacen posible
el surgimiento de nuevas y poderosas formas de organización social y de
intercambio de conocimientos.
Como resultado los mercados se vuelven
más inteligentes, más informados, más organizados. La participación en un
mercado interconectado hace que las personas cambien de una manera fundamental.
Las personas que participan en estos mercados
interconectados han descubierto que pueden obtener mucha mejor información
y soporte entre si mismos que de los vendedores. Ya basta de la retórica
corporativa acerca de añadir valor a productos de consumo general.
No hay secretos. El mercado en red sabe
más que las empresas acerca de sus propios productos. Y ya sea que las noticias
sean buenas o malas, se las comunican a todo el mundo.
Lo que ocurre en los mercados, también
sucede entre los empleados. Una construcción metafísica llamada "Compañía"
es lo único que queda entre los dos.
Las corporaciones no hablan en la misma
voz que estas conversaciones interconectadas. Para su "audiencia objetivo",
las compañías suenan huecas, opacas, literalmente inhumanas.
En sólo unos pocos años, la actual "voz"
homogenizada del mundo de los negocios -- el sonido de misiones corporativas
y folletos oficiales -- parecerá tan rebuscada y artificial como el lenguaje
de la corte francesa en el siglo 18.
Hoy en día, las compañías que hablan el
lenguaje del charlatán, ya no logran captar la atención de nadie.
Las compañías que asumen que los mercados
en linea son iguales a los mercados que ven sus anuncios por televisión,
se engañan a si mismas.
Las compañías que no se dan cuenta que
sus mercados ahora están interconectados persona-a-persona, y por consecuencia
volviéndose más inteligentes y profúndamente unidos en conversación, están
perdiendo su mejor oportunidad.
Las empresas ahora pueden comunicarse
con sus mercados directamente. Esta podría ser su última oportunidad si
la desperdician.
Las compañías deben darse cuenta que sus
clientes se ríen frecuentemente. De ellas.
Las empresas necesitan "alivianarse" y
tomarse menos seriamente. Necesitan tener sentido del humor.
Tener sentido de humor no significa poner
chistes en el Web corporativo. Requiere tener valores, un poco de humildad,
honestidad y un punto de vista sincero.
Las compañías que intentan "posicionarse",
necesitan adoptar una posición. Idealmente relacionada con algo que realmente
le importe a su mercado.
Las declaraciones exageradas -- "Estamos
en posición de convertirnos en el principal proveedor de XYZ" -- no constituyen
una posición.
Las compañías necesitan bajar de su pedestal
y hablarle a la gente con quien esperan establecer relaciones.
Las relaciones públicas no se relacionan
con el público. Las compañías tienen un temor profundo de sus mercados.
Al usar un lenguaje que resulta distante,
poco atractivo, arrogante, levantan muros que las distancian de sus mercados.
La mayoría de los planes de mercadeo
se basan en el temor de que el mercado pueda enterarse de lo que realmente
sucede dentro de la compañía.
Ya lo dijo Elvis Presley: "No podemos
seguir juntos si sospechamos mutuamente."
La lealtad a la marca es la versión corporativa
de una relación estable, pero el rompimiento es inevitable -- y se aproxima
rápidamente. Gracias a que están interconectados, los mercados inteligentes
pueden renegociar sus relaciones con velocidad increible.
Los mercados interconectados pueden cambiar
de proveedores instantáneamente. Los "empleados de conocimiento" interconectados
pueden cambiar de empleador durante la comida. Las propias iniciativas de
reducción de tamaño en las empresas nos enseñaron a preguntar: "¿Lealtad?
¿Qué es eso?"
Los mercados inteligentes encontrarán proveedores
que hablen su mismo lenguaje.
Aprender a hablar con una voz humana no
es un truco de magia. No puede ser aprendido en alguna conferencia.
Para hablar en una voz humana, las empresas
deben compartir las preocupaciones de sus comunidades.
Pero primero, deben pertenecer a una comunidad.
Las empresas deben preguntarse a sí mismas
hasta dónde llega su cultura corporativa.
Si su cultura acaba antes que comience
su comunidad, entonces no tendrán mercado.
Las comunidades humanas se basan en el
diálogo -- conversaciones humanas acerca de inquietudes humanas.
La comunidad del diálogo es el mercado.
Las compañías que no pertenecen a una comunidad
de diálogo, morirán.
Las compañías han hecho una religión de
su seguridad, pero esto no sirve de nada. La mayoría se protegen
menos en contra de sus competidores que de su propio mercado y fuerza
de trabajo.
Tal como en los mercados interconectados,
las personas también se comunican entre sí directamente dentro de la compañía
-- y no solamente hablan acerca de las reglas y regulaciones, la linea oficial,
rentabilidad.
Estas conversaciones se llevan a cabo a
través de los intranets corporativos. Pero sólo cuando las condiciones son
favorables.
Las compañías instalan sus intranets desde
arriba para distribuir sus políticas de recursos humanos y otra información
corporativa que sus trabajadores están tratando de ignorar.
Los intranets tienden a centrarse en el
aburrimiento. Los mejores se construyen desde abajo por individuos participativos
que cooperan para construir algo mucho más valioso: una conversación corporativa
interconectada.
Un intranet saludable organiza a los empleados
en varios sentidos de la palabra. Su efecto es más radical que la agenda
de cualquier sindicato.
Aunque esto asusta mucho a las empresas,
también dependen en gran medida de estos intranets abiertos para generar
y compartir conocimientos críticos. Necesitan resistirse a la tentación
de "mejorar" o controlar estas conversaciones.
Cuando los intranets corporativos no se
limitan por el temor y normativas, el tipo de conversación que
promueven resulta notablemente parecido a una conversación de los mercados
conectados en red.
Los organigramas funcionaron en la vieja
economía en que los planes podían entenderse completamente desde el tope
de las empinadas pirámides administrativas y se podían pasar detalladas
órdenes de trabajo desde arriba.
Hoy en día, el organigrama está hiperenlazado,
no jerarquizado. El respeto al conocimiento práctico resulta más importante
que la autoridad abstracta.
Los estilos administrativos de "control
de mando", surgen de, y refuerzan la burocracia, las luchas de poder y una
cultura general de paranoia.
La paranoia mata la conversación. Esa es
su meta. Pero la falta de una conversación abierta mata a las empresas.
Existen dos conversaciones llevándose a
cabo. Una dentro de la empresa. Otra con el mercado.
En general, ninguna de estas conversaciones
va muy bien. Casi invariablemente, la causa del fracaso puede encontrarse
en las ideas obsoletas de "control de mando".
Como política, estas ideas son venenosas.
Como herramientas, están descompuestas. Las prácticas de "control de mando"
chocan con la hostilidad de los "empleados de conocimiento" intraconectados
y generan desconfianza en los mercados interconectados.
Estas dos conversaciones quieren encontrarse.
Hablan el mismo idioma. Reconocen sus voces mutuamente.
Las empresas inteligentes harán lo que
sea necesario para lograr que lo inevitable suceda cuanto antes.
Si el coeficiente intelectual se midiera
como la disposición de "abrir paso" o quitarse de en medio, resultaría que
muy pocas compañías se han vuelto sabias.
Aunque en este momento es un poco subliminal,
hay millones de personas en linea que perciben a las empresas como algo
un poco más que curiosas ficciones legales tratando activamente de evitar
que estas conversaciones se intersecten.
Esta es una actitud suicida. Los mercados
quieren conversar con las empresas.
Desafortunadamente, la parte de la empresa
con la cual se quieren comunicar los mercados se esconde tras una cortina
de humo, de un lenguaje que suena falso -- y las más de las veces lo es.
Los mercados no quieren conversar con charlatanes
y vendedores ambulantes. Quieren participar en las conversaciones tras la pared
de protección corporativa (firewall).
Ponerse en un nivel más personal: Nosotros
somos esos mercados. Queremos charlar contigo.
Queremos tener acceso a tu información
corporativa, a tus planes y estrategias, a tus mejores ideas y a tu conocimiento
genuino. No nos vamos a conformar con tus folletos a cuatro colores, o
con tu Web sobrecargado de chucherías visuales pero con muy poca sustancia.
Tambien somos los empleados que hacemos
funcionar sus empresas. Queremos conversar directamente con los clientes
con voz propia, no con frases trilladas escritas en un guión.
Como mercados, como empleados,
estamos hastiados de obtener nuestra información por control remoto. ¿Por
qué necesitamos reportes anuales impersonales y estudios de mercado de
tercera mano para presentarnos unos a otros?
Como mercados y como trabajadores, nos preguntamos
¿por qué no escuchas? Pareciera que hablas un idioma distinto.
El lenguaje inflado y pomposo que utilizas
-- en la prensa, en tus conferencias -- ¿qué tiene que ver con nosotros?
Quizás impresiones a tus inversionistas.
Tal vez impresiones a la bolsa de valores. No nos impresionas a nosotros.
Si no causas gran impresión en nosotros,
tus inversionistas van a salir perdiendo. ¿Que no entienden esto? si lo
entendieran, no te permitirían hablar en la forma que lo haces.
Tus ideas anticuadas acerca de "el mercado" nos
hacen voltear la vista al cielo. No nos reconocemos en tus proyecciones
-- tal vez porque sabemos que ya estamos en otro lugar.
Este nuevo mercado nos parece mucho mejor.
De hecho, nosotros lo estamos creando.
Estás invitado, pero es nuestro mundo.
Quitate los zapatos y déjalos junto a la puerta. Si quieres comerciar con
nosotros, ¡baja de tu camello!
Somos inmunes a la publicidad. Olvídalo.
Si quieres que te dirijamos la palabra, dinos
algo. Que sea algo interesante para variar.
Tambien tenemos algunas ideas para tí:
nuevas herramientas que necesitamos, algún mejor servicio. Cosas por las
cuales estamos dispuestos a pagar. ¿Tienes un minuto?
¿Estas tan ocupado "haciendo negocios"
que no puedes contestar nuestro correo electrónico? Por Dios, vaya, volveremos
mas tarde. Tal vés.
¿Quieres que pongamos nuestro dinero? Nosotros
queremos que pongas atención.
Queremos que descartes tu viaje, que salgas
de tu introversión neurótica, ven a la fiesta.
No te preocupes, aún puedes hacer dinero.
Eso sí, mientras no sea lo único en tu mente.
¿Te has dado cuenta que, por sí mismo,
el dinero es unidimensional y aburrido? ¿De qué más podemos platicar?
Tu producto falló. ¿Por qué? Nos gustaría
preguntarle a la persona que lo hizo. Tu estrategia corporativa no tiene
sentido. Nos gustaría platicar con tu Director General. ¿Cómo que no está?
Queremos que trates a 50 millones de nosotros
tan seriamente como tratas a un reportero del diario financiero.
Conocemos algunas personas en tu empresa.
Son buena onda en linea. ¿Tienes más de esos escondidos por ahí? ¿Pueden
salir a jugar?
Cuando tenemos dudas, nos apoyamos en el
resto de nosotros para aclararlas. Si no tuvieras control tan estricto sobre
"tu gente" tal vez nos apoyaríamos en ellos también.
Cuando no estamos ocupados siendo tu "mercado
objetivo", muchos de nosotros somos tu gente. Preferimos hablar con amigos
en linea que estar viendo el reloj. Eso ayudaría a difundir tu nombre mejor
que tu Web del millón de dólares. Pero tu dices que hablar con el mercado
le corresponde al departamento de mercadotecnia.
Nos gustaría que entendieras lo que está
pasando aquí. Eso estaría muy bien. Pero sería un error pensar que vamos
a esperar con los brazos cruzados.
Nos preocupan cosas más importantes que
si vás a cambiar a tiempo para hacer negocio con nosotros. El negocio es
sólo una parte de nuestras vidas. Parece ser todo en la tuya. Piénsalo bien:
¿quién necesita a quién?
Tenemos poder real y lo sabemos. Si no
alcanzas a ver la luz, alguien más vendrá y nos dará mayor atención, será
más interesante y divertido para jugar.
Aún en el peor de los casos, nuestra nueva
conversación es más interesante que la mayoría de las ferias comerciales,
más entretenida que un programa de televisión y ciertamente más apegada a la vida
real que cualquier Web corporativo que hayamos visitado.
Nuestra lealtad es para con nosotros mismos
-- nuestros amigos, nuestros nuevos aliados y conocidos, hasta nuestros
compañeros de batalla. Las empresas que no juegan un papel en este mundo,
tampoco tienen futuro.
Las compañías gastan millones de dólares
en el problema Y2K. ¿Cómo es que no pueden escuchar el tic-tac de esta bomba
de tiempo? En riesgo está algo más importante.
Estamos tanto adentro de empresas como
fuera de ellas. Los límites que separan nuestras conversaciones semejan
el muro de Berlin hoy, pero son sólo un estorbo. Sabemos que caerán. Trabajaremos
de ambos lados para hacerlos caer.
Para las corporaciones tradicionales, las
conversaciones interconectadas parecen un mar de confusión. Pero nos estamos
organizando más rápido que ellas. Tenemos mejores herramientas, más ideas
nuevas, y ninguna regla que nos detenga.
Estamos despertando y conectándonos. Estamos
observando. Pero no estamos esperando."